Entonces ¿Cuál es la vaina?

A propósito de los últimos acontecimientos, debo admitir que la caida del Mono Jojoy y de Romaña me generó al principio un fresquito medio raro, pues en mis días de adolescencia mencionarlos era recordar escabrosidades y una guerrilla fuera de control.

Luego pensé en que Santos ya obtuvo como presidente el respeto que había adquirido como Ministro de Defensa y que por lo tanto a partir de hoy el país le creerá un poco más... para bien o mal.

Y entonces, vino el gran misterio: ¿Será que hay esperanza para el país producto de este golpe? La respuesta es, para mí al menos, NO. Y esto lo digo porque:

1) La desigualdad socioeconómica sigue igualita o peor que hace 46 años, cuando se fundaron las FARC. Si no hay FARC, habrá terroristas y Bacrim de todos los colores. Y la desigualdad seguirá igualita o peor. Entonces, compatriotas, pueden morirse de hambre o en la puerta de un hospital tranquilos, ver su eterno desempleo(subempleo, temporalidad o subcontratación) con buenos ojos y usar esas empresas de transporte "chichis" en las siempre deterioradas vías nacionales, todo porque hoy dieron de baja al Mono Jojoy, a Romaña y a otro reguero de guerrilleros.

2) "A rey muerto, rey puesto" -eso dijo hoy una nueva compañera cuando nos enteramos de la noticia-. Si las FARC siguieron dando lata después de la muerte de Marulanda ¿qué se les va a dar seguir dando lata con el Mono Jojoy muerto?

3) No sé si lo han notado, pero creo que por ahora, los vendedores de armas siguen necesitando compradores. De tal manera que de algún modo u otro, la guerra con las FARC va a seguir, así pasen a llamarse distinto.

4) Aparte de todo, no sé si lo han notado pero cada década tiene sus grupos armados a combatir. Así que a las FARC las van a pensionar después de 5 décadas y pondrán no sé... Bacrim de Todos los Colores, El Partido Nazi-Afrocolombiano, Chavez, Rita Repulsa, etc. Pero nunca nunca nunca va a haber una década de paz, o al menos no mientras haya un comerciante de armas, un político guerrerista, un ganadero paranoico, un pseudorevolucionario con ínfulas de poder, un oligarca desocupado, unos medios amarillistas o algo así que esté falto de $$ (por vaciado o codicioso).

Entonces ¿Cuál es la vaina?
Ni tantas razones para estar contento ni tantas para estar triste. Sólo un poco preocupado y sólo un poco aliviado. Simplemente para estar de paso por este planeta.

Ese parece mi estilo, llanamente. A veces me gana la ansiedad y a veces la euforía. De vez en cuando la ira me asalta y un destello de serenidad puede llegarme de sorpresa.

Definitivamente puedo considerarme un moacho ingenuo y afortunado, tratando de hacer lo correcto y de no entrar en conflictos con la gente. A veces resulta que el tratar de hacer lo correcto me lleva a hacer lo correcto y a veces no. A veces el tratar de no entrar en conflictos me evita conflictos y a veces no.

Añoro a ratos un poco más de malicia y un poco más de picardía, pero la verdad, no me sientan. Tal vez a veces el carácter no me da, pero en el fondo siento que he venido más a mirar sin prejuicios que a otra cosa. Y a veces tomo una decisión más allá de toda duda que pareciera que sólo yo puedo tomar, pero en el fondo siento que es sólo una decisión como elegir la sobremesa del almuerzo.

***

Sin embargo, hay algo que creo que sin lugar a dudas ha estado presente en mi vida. Buena compañía. Cuando me siento a la deriva por lo general llevo muchos días que parecen exactamente iguales y en los que me siento lejos de la gente.

Por otra parte, aunque mi talento no me ha ayudado últimamente a darme de comer (porque todavía no nos conocemos bien, a pesar de coexistir por 26 años, 1 mes y 5 días) siento que lo mis logros son míos por mi propio talento. Está el apoyo de los demás, claro está, pero mis logros me hacen sentir, con justa razón, capaz de ser el principal artífice de mi destino.

***

¿Y todo esto a qué viene en el blog? Pues no sé muy bien. Creo que tenía algo que decirme en público.